PC170045_picbpEl parque natural de la marjal de Pego-Oliva se encuentra en el litoral situado entre las provincias de Valencia y Alicante. Tiene una extensión de 1.290 hectáreas. Está rodeada por las sierras de Mustalla, Migdia y Segària formando una herradura abierta al mar, en cuyo centro se encuentra la marjal. Se trata de un sistema palustre instalado en la zona más deprimida del conjunto, con poca pendiente y a nivel del mar. El ecosistema es de gran productividad, acoge y sirve de hábitat a una fauna rica y variada con algunos endemismos y a una vegetación muy bien conservada. La marjal destaca por ser una zona de almacenamiento y nacimiento de aguas subterráneas ya que atenúa considerablemente los efectos de las inundaciones y regula, de manera natural, la calidad del agua. Asimismo, constituye una zona de paso de los movimientos migratorios de las aves, por lo cual el paraje tiene unos importantes valores naturales, científicos, paisajísticos, agrícolas, culturales, educativos y recreativos.

Por estas razones, las Cortes Valencianas, con la intención de salvaguardar la riqueza natural y compatibilizarla con el aprovechamiento económico y las actividades recreativas, decidieron declarar la zona como parque natural, mediante la Ley 11/1994, de 27 de diciembre. Además, debido a su gran relevancia, también está incluída en el convenio Ramsar (1971) de Protección mundial de zonas húmedas, es Zona de Especial Protección para las Aves (zona ZEPA) y también se encuentra dentro de la red Natura 2000 de la Comunidad Económica Europea.

Junta Rectora Parque Natural Pego-Oliva

La 2ª reunión de la Junta Rectora tuvo lugar en el Ayuntamiento de Oliva el pasado 17 de octubre de 2017.

 

El agua

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Hay que destacar de la marjal Pego-Oliva, por encima de todo, el agua, dulce o salobre, que nace de afluentes y manantiales denominados ullals en la zona. Su excelente calidad permite la existencia de la vegetación subaquàtica mejor conservada de los humedales españoles y la existencia de una fauna subacuàtica y acuática de gran riqueza. La lámina de agua también contribuye a la contención de la salinización del acuífero y a la regulación de la temperatura de la zona.

 

Geomorfologia

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En la Comunidad Valenciana existía un cordón de humedales que se extendía a lo largo de la costa de forma casi ininterrumpida. Resultaba relativamente normal que las antiguas bahías quedaran incomunicadas respecto al mar por medio de la formación de barreras de arena. Las corrientes marítimas depositaban la arena, y todavía hoy en día lo hacen, formando una albufera. La mencionada barrera de arena, también conocida como restinga, que permitió que la bahía se transformara en albufera, se mantiene todavía y tiene en la actualidad nueve kilómetros de longitud.

La Marjal de Pego-Oliva es, por lo tanto, una antigua albufera que, debido al avanzado proceso de relleno, presenta el aspecto de humedal actual. Cuenta con una gran riqueza natural y una excelente calidad y cantidad de sus aguas por donde discurren los ríos Bullent o Vedat, en la parte norte, y el Racons o Molinell, en la sur.

Vegetación

PC020219_picLos humedales albergan flora y vegetación caracterizadas por la presencia de vegetación subacuàtica de extrema fragilidad y rareza. Muchas de las plantas son auténticas reliquias y se encuentran actualmente en un proceso de regresión que amenaza su supervivencia. La alteración que sufren ha obligado a tomar medidas para asegurar su conservación. Hoy en día, la marjal es un conjunto de ecosistemas acuáticos y terrestres como los ríos, las praderias sumergidas, las sierras, los cañizales y los juncales que, con la existencia de áreas dedicadas al cultivo tradicional del arroz y al pastoreo controlado, condiciona una flora rica y variada en la que encuentran cabida plantas endémicas o amenazadas.
La presencia de especies en los ecosistemas acuáticos es un indicativo del alta calidad ambiental. Las formaciones vegetales que conforman el paisaje de la Marjal de Pego-Oliva son de gran interés biológico, tanto por su valor intrínseco como por ser el refugio y hábitat natural óptimo y exclusivo de una fauna excepcional. En las zonas de montaña se encuentran algunos endemismos de área de distribución muy amenazada.

La vegetación de la marjal está adaptada a unas condiciones ecológicas concretas relacionadas con la dinámica de inundaciones y desecaciones cíclicas (ciclos naturales debido a la climatología mediterránea del territorio). La flora de la marjal está determinada, tanto por las características biogeográfiques y físicas actuales del territorio como por las que hubo en el pasado. La vegetación es consecuencia de las condiciones ecológicas y la actividad humana. Su estudio permite conocer la potencialidad del área para poder realizar una adecuada planificación territorial. El principal valor florístico del parque natural está constituido por las extensas praderias de vegetación sumergida, denominadas macrófitos, que son el apoyo de innumerables invertebrados y pescados y constituyen la base de la alimentación de hozas y patos buceadores. Las especies vegetales más representativas de la Marjal de Pego-Oliva son: el carrizo (Phragmites sp.), la caña (Arundo donax), el linde (Typha sp.), el junco (Juncus sp.), el lirio amarillo (Iris pseudacorus), el nenúfar (Nimphea amanecer), la lengua de ganso (Potamogeton sp.), las lentejas de agua (Lemna sp.), etc. Las comunidades acuáticas se enriquecen con la presencia de talófitos, briófitos y vegetación acuática flotante.

Fauna

PatoEl parque natural de la Marjal de Pego-Oliva es de gran importancia con respecto a la fauna que acoge. La desaparición de gran parte de las zonas húmedas del litoral mediterráneo a lo largo de los últimos siglos hace que hoy en día los animales que utilizan estos hábitats sean verdaderas rarezas. Las excelentes condiciones en que se encuentra el agua de la marjal permiten que haya poblaciones de invertebrados como los camarones (Palaemonetes zariquieyi y Atyaephyra desmaresti), y que destaco la presencia del endemismo Dugastella Valentina o los petxinots (Anodonta cygnea y Unio mancus). Entre los pescados hay que destacar la presencia del samaruc (Valencia hispanica) y del punxoset (Gasterosteus aculeatus). Los anfibios todavía son abundantes en la marjal, y destaca la rana común (Rana perezi). Los reptiles más característicos son la tortuga de agua europea (Emys orbicularis) y la tortuga de agua ibérica (Mauremys caspica), como también las dos especies de serpientes de agua (Natrix maura y Natrix natrix); otras serpientes presentes son la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus), la culebra de escalonada (Elaphe scalaris) y la serpiente de herradura (Coluber hippocrepis).

Las aves se encuentran muy representadas y constituyen, además de una de las mayores riquezas de la marjal, uno de los principales motivos por los cuales ha sido aceptada en el Convenio Ramsar y ha sido declarada Zona de especial protección para las aves (ZEPA). Hay numerosas especies, además de los anátidos, que destacan como nidificantes: la hoza (Fulica atra), la polla d’aigua (Gallinula chloropus), el gallo de cañaveral (Porphirio porphirio), el cabussonet (Tachybaptus ruficollis), los agrons rojos (Ardea purpurea) y reales (Ardea cinerea), la rosseta (Marmaronetta angustirostris), la camallarga (Himantopus himantopus), el fumarell carablanc (Chlidonias hybrida), el martinet (Nycticorax nycticorax), el gomet (Ixobrichus minutus), el oroval (Ardeola ralloides), el bitor (Botaurus stellaris), la perdiz de mar (Glareola pratincola) y una larga lista de especies que invernan o que están de paso. La marjal tiene una gran importancia durante la época de migración tanto primaveral como otoñal, puesto que es zona de paso en la ruta de gran parte de las aves de Europa occidental que van hacia África.

La vida en la marjal

El cultivo tradiconal del arroz

pego_oliva_arrozal_1_picLas personas que cultivaban arroz estaban muy condicionadas por el medio adverso en que trabajaban (humedad, barro, parásitos y enfermedades asociadas) y casi nunca la tarea era valorada y reconocida. En el pasado, no resultaba fácil transformar una marjal en campos de producción agrícola teniendo en cuenta que sólo se disponía de herramientas muy toscas y primitivas y la fuerza de animales y personas. Actualmente, se cultiva arroz con mucho menos esfuerzo utilizando la tecnología adecuada para estas zonas; aún así, continúan habiendo factores que dificultan estas tareas como por ejemplo la climatología y el medio físico, que no siempre es favorable. En la marjal han crecido variedades autóctonas de arroz de gran calidad como el bombón y el pegonil además del extenso cultivo que se realiza de la variedad bomba. Los agricultores están desarrollando desde hace años cultivos experimentales de arroz de cultivo ecológico de hasta 17 variedades que pueden representar el futuro de estos arrozales.

Rutas

El río Salinar

P8220063_picApta para bicicletas y caballos. Duración: 1 h 30 min Distancia: 1,6 kmNacimiento del río Salinar

Dejamos a la izquierda la Muntanyeta Verda y a unos 50 metros nos encontramos con un afloramiento de agua. La gran cantidad de especies vegetales semiacuàticas, como es el caso de las boves, nos indican que justo allí tiene lugar el nacimiento del río del Salinar.
Por la senda que bordea este río observamos a nuestra derecha la vegetación palustre característica de esta zona, como los juncos y los cañizales, y también otras especies como la menta.

Senda del Salinar

P5130163_piccbpLlegamos a un punto y observamos el río con detenimiento. Podemos comprobar que el caudal del río está determinado por la gran cantidad de afloramientos de agua subterránea (ullals). Justo enfrente observamos la gran diversidad de especies botánicas que conviven; esta interrelación se denomina, técnicamente, ecotó. Estas especies son: algarrobos, olivos, lentisclos, higueras de pala… que conviven con plantas como por ejemplo el senill, el junco, y los lirios amarillos, entre otros.

 

Blau del Calapatar

pego_oliva_arrozal_5_picSiguiendo la senda, vemos como el río se ensancha y el agua que tiene es completamente cristalina. Estamos ante un camino perpendicular a nuestra senda. Si miramos hacia la derecha, observamos la sierra de Segària, fácilmente reconocible por parecer un rostro humano en uno de sus vértices; al fondo, encontramos el Montgó, otro parque natural de la Comunidad Valenciana, importante por los endemismos y las características orográficas. Es entonces cuando nos desviamos hacia la izquierda (hay que recordar que estamos dando la vuelta a la Muntanyeta Verda), cruzando el río del Salinar por un puente de piedra. Unos 50 metros más adelante, donde el Salinar desemboca en el Bullent, nos encontramos a nuestra derecha con una zona conocida como el Blau del Calapatar, donde podemos observar con detenimiento el río Bullent y, sobre todo, la vegetación acuática: la lengua de ganso, el Miriophyllum, el Ceratophyllum, etc., asociada con la vegetación semiacuàtica y palustre, ya mencionadas anteriormente. También en este lugar, vemos los restos de una casa de piedra que data, como mínimo, del 1610, cuando el cronista Escolano la citó en una de sus obras.

Así pues, retomamos el camino que, una vez más, bordeando la Muntanyeta Verda, nos conduce a nuestro punto de partida.